Sobre mí

¿Tu obra pierde dinero y notas en la nuca el aliento de las fechas límite y sus temidas penalizaciones?

¿Buscas personas que tienen brillo en los ojos cuando están en las obras?

 

Si has respondido a ambas preguntas con SI. Permíteme presentarme, me llamo Alejandro Hernández, de niño quería ser aparejador, (estoy a puntiiiiito de conseguirlo) lo mío es ser jefe de obra y los presupuestos, puedes verme arriba trabajando en el encuentro entre un caseto y una jardinera que carecía de impermeabilización.

Mi objetivo principal, es ayudar a que tu obra no te quite el sueño. 

Me he colado en más de 50 obras, con autorización algunas veces. He sido un jubilado más peleando por un agujero en la valla. Me salté varias clases de matemáticas para ver todo el proceso de construcción de una zapata. Todo lo que aprendí, quiero transmitirlo en tus obras.


¿De qué árbol te has caído para crear hablemos de obras, Alex?

Tres fechas en el calendario, que nunca olvidaré, me encendieron la bombilla que tenía la obligación de crear hablemos de obras.

La primera fue septiembre de 2.015, los padres de un amigo decidieron comprarse un terreno para su “casita de verano”, desde el primer momento había algo que no acaba de cuadrar. Pasaron los días, se terminó la excavación de la planta sótano para bodega, cuarto de instalaciones y garaje para 2 coches, llegó el momento del replanteo y ¡¡¡sorpresa!!! el metro había encogido.

¿qué había pasado? te estarás preguntando, habían medido el solar por google maps y nadie lo midió in situ, un solar rectangular de 2 largos, 2 anchos y 2 diagonales, 10 minutos de trabajo de toma de medidas, un replanteo correcto hubieran evitado la demolición de 10 m. lineales de muro de hormigón de 2,50 m. de alto para hacerlo 3 m. desplazado.

En agosto de 2.017, el garaje de mis padres sufrió una inundación por las  tormentas de la zona, provocada por un mal replanteo de la acera y las pendientes de la calzada. Acompañado de mi hermano, estuvimos una hora replanteando las nuevas cotas de la acera para evitar lesionar los bajos de los coches.

El oficial que hizo la reforma de la rampa dijo algo que me dejó marcado: “no estamos acostumbrados en las obras a que nos lo pongan tan fácil”.

En septiembre de 2.017 viví las obras de una impermeabilización de una plazuela con garaje debajo, me llamaron loco cuando dije que 40 minutos inundada la plazuela para ver si tiene filtraciones la tela asfáltica era muy poco, que lo correcto era el fin de semana. Pasaron los días, vino la nieve y las lluvias y se confirmaron mis sospechas, 5 goteras tenía el garaje.

En la misma obra, mejoraron la solera del garaje y repintaron las líneas divisorias de las plazas de garaje con el resultado misterioso de que los coches que antes entraban en sus plazas, en las nuevas no entraban, uno de los responsables de la obra dijo textualmente: ” no entiendo como la gente ve 2 cm, es imposible verlo al ojo humano”, a los pocos días reconoció que sólo habían medido unas pocas que 160 plazas eran muchas, el resultado para la empresa y propietarios fueron molestias de volver a sacar coches y gasto de mano de obra y materiales para repintar las líneas en su sitio, tiempo que podían haber invertido en otra obra.

Creé hablemos de obras porque no quería entrar en ese mundo de obras que nunca acaban por malas decisiones y no se tiene respeto por la obra ni por los clientes.

 


Quiero trabajar contigo si y sólo si

→ Tienes una obra en la que confías tú y tu gente, si eres capaz de emocionarme con ella, soy tu hombre.

→ Soy tu hombre si eres realista en tus obras y no caes en la tentación de hacer el metro más pequeño, para que le presupuesto sea más barato. Tengo la manía de leerme los proyectos, incluidas sus mediciones y planos, mínimo 2 veces.

→ Si tu obra está a medias, quiero saberlo todo lo que ha pasado, soy muy realista y no siempre se pueden hacer milagros.

Si, QUIERO trabajar CONTIGO


¿Quién es Alejandro Hernández?

Eduardo y María me definen como “un freak de las obras que si pudiera viviría en ellas, que me faltan un par de tornillos para meterse a estudiar aparejador vocacional”.

No sufro titulitis ni experienciatitis. Hubo un aparejador con 5 años de experiencia que mandó limpiar el foso de una zapata a media hora de hormigonarla con una manguera de la boca de incendios. Clica aquí y te acabo de contar lo que pasó y como se pudo solucionar.

Mi vocación por las obras nació en una obra que le enseñó un aparejador a mi padre. Tenía 12 años y allí estaba entre ladrillos, cemento, la radio colgada de una punta sonando Camela,… estaba feliz allí, tanto que dije: “papá de mayor quiero ser como este señor” todos se rieron y mira donde estoy ahora.

CURIOSIDADES

→ Con 15 años viajé a Venecia, la guía nos contó que se estaba hundiendo a razón de 2mm anuales, en mi cabeza surgió mientras navegaba en góndola una idea para evitar su hundimiento, gunitar los canales (el nombre lo aprendí después).

→ A los 3 años, pude quedarme en el sitio por una nuez, el día que repartieron las alergias de frutos secos estaba el primero de la fila, me tocaron todas, mi alergólogo tiene tanto miedo que me dice que como no sé a que saben, no los coma por si acaso. Tiene una ventaja para las personas que van a comer conmigo, casi siempre regalo mi postre.

→ Quedé subcampeón de Salamanca de futbol sala en la categoría alevín, me gusta más que el fútbol, estoy empezando a entender el rugby y practico ciclismo porque correr me parece aburrido.

→ Mis semanas tienen 8 días, madrugo mucho aunque se está calentito en la cama merece la pena levantarse.

→ Todos los días practico dibujar a mano alzada.

→ Pago mis caprichos y esta web haciendo encuestas y compra-venta de joyería.

→ Mi riqueza no viene en forma de ferrari o de super mansión con grifería de oro, gano dinero para comer, ¡por supuesto! y para conocer los rincones del mundo, así entiendo yo la riqueza.

→ Muchas veces me he preguntado por qué se tiene miedo a la profesión de aprendiz de un oficio, tanto miedo hay que está a punto de desaparecer.

 

Me alegra saber que has leído hasta aquí, indica que nos preocupan las mismas cosas y tenemos mucho que hablar.

Sí, QUIERO contarte mis proyectos