Las obras y los cachopos tienen mucho en común

El jueves por la noche quedé con mi amigo que vende hielo y dos niñas de casi 30 años, aunque ninguna de las dos los aparentaba.

Quedamos para socializar, no rompimos farolas, ni acabamos con la cerveza del local.

Mi amigo aunque tenía anginas esa noche y estaba algo débil, se atrevió a comerse un cachopo del local.

Para los que no son asturianos o tienen un poco de sentido común alimentario, un cachopo es el enemigo de los botones de las camisas y pantalones. Está formado por 2 filetes de ternera de un antebrazo de dimensión, jamón y queso en el medio estilo sandwich y para rematarlo una capa de rebozado.

Los puritanos te dirán que así es el cachopo clásico, algunos aventureros le meten pimiento, acompañado de patata frita y opcional queso al cabrales como le gusta a más de una persona.

Mi amigo tuvo que hacer uso del comodín de la amistad para acabar con aquel cachopo, la comida no hay que tirarla ni desperdiciarla.

A donde quiero llegar con ésto.

Horas antes, había estado hablando con varias personas que decían que «en las obras hay que ir a toda hostia y no hay tiempo de respirar» a lo cual estoy de acuerdo en parte. Es cierto que los plazos son muy ajustados, pero en las obras se consideran pérdida de tiempo cosas útiles.

Si no me crees te pongo un ejemplo, ¿qué consideras más valioso, el gantt de una obra o un detalle constructivo bien dibujado y explicado?

Si conoces un gantt te darás cuenta que son un montón de barritas con una duración incierta, hace unos días te decía que las obras cambian muchas veces a lo largo del día, ¿vamos a estar cada 5 minutos ajustando el gantt?

No tengo nada en contra de los Gantt, son una herramienta más para la programación de la misma, si pienso que está demasiado sobrevalorada en la obra.

Cada día me sorprende más que no recurramos a los 3d, que exista miedo a ellos, incluso algunos los consideran pérdida de tiempo y es mejor destinarlo a hacer un gantt con colorines.

Detalle 3d en un folio del encuentro de un pilar de madera con una zapata de hormigón armado con un tiempo de ejecución de 5 minutos.

Estoy casi seguro que tanto al carpintero de madera, como a los ferrallistas, les interesa más saber como y donde tienen que colocar sus elementos que el gantt de la obra.

Un día en un periódico leí una noticia que decía que un piloto había perdido la carrera a pesar de tener mejor tiempo que el vencedor porque había recorrido 2,36 metros más.

Tanto en la obra como en las carreras, tienes que adoptar la línea que te haga ahorrar tiempo, no correr más.

En el siguiente enlace puedes suscribirte a mi lista.

Poquito a poco vamos creciendo.

Pd.: aquí la foto del cachopo, acompañado de verdura para el cargo de conciencia con la digestión de después.