El de los números «éticos» de la empresa, el jefe de obra y las subcontratas.

Esta mañana al volver de visitar un solar para una familia que quiere construir su casa de verano, conocí a José Luis.

José Luis es el responsable del área económica de una pequeña empresa constructora.

Todo gasto o ingreso que hace esa empresa, pasa por sus manos y por su firma, desde hoy para mí será llamado el 90 días.

90 días es el tiempo que dice a todas las subcontratas que va a tardar en pagarles, si estás en esta verbena que es la construcción seguro habrás escuchado esta copla alguna vez.

90 días afixia a las subcontratas a papeles antes, durante e incluso después de haber terminado los trabajos.

¿Es culpable el jefe de obra de esta afixia a las subcontratas? En parte SÍ.

Cierto es que a una empresa cuanto más dinero tenga retenido más beneficio les aporta, pero para el jefe de obra le supone una tarea no acabada.

Las tareas o trabajos, no se acaban cuando se pone el último ladrillo, se da el último brochazo,… se acaban cuando se LIQUIDA (según la RAE: pagar completamente una deuda o una cuenta) esa partida.

En Burgos colaboré con Jesús, magnífico jefe de obra, con mi cambio de ciudad perdimos el contacto.

A Jesús, le caracterizaba una cosa, el respeto del trabajador. EN sus obras tenía una norma, cobrar a la semana lo que estuviera bien hecho, nunca le faltó trabajo.

Bien, ¿qué se puede aprender de 90 días y de Jesús? Todo lo que hagas en una obra, suma para bien o para mal.

Si quieres obras desmotivadas, que sientes que siempre están pendiente las cosas, no cambies nada, total, el sector de la construcción está empezando a tener movimiento ¿qué más da cambiar el pasado?.

Sin embargo, si piensas que tanto las subcontratas como la contrata tienen el mismo derecho para cobrar al día aquí.

Obras liquidables

Alex